Buho Atención | Los padres y madres girasoles
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Los padres y madres girasoles

About This Project

Los padres y madres girasoles

Cuentos para que los padres cuenten a otros padres

Círculos parentales. Ruth Cabrito García. 2014

 

Los girasoles, como todas las plantas, necesitan de la luz del sol para poder sintetizar los nutrientes que reciben de la tierra, del aire, de la lluvia. Pero con más intensidad que otras plantas, buscan ese impulso de vida girando en dirección al astro sin darle nunca la espalda. En su girar se mantienen erguidos pero no rígidos. La curvatura final de su fuerte tallo que termina en la flor, les da una apariencia esbelta, regia pero humilde a pesar de su rutilante parecido con el sol. Cuando llega la noche se cierran en un gesto protector de sus frutos, final de ese baile diario con los elementos. Puede parecer que el sol no les necesita pero con toda seguridad, a pesar de la distancia, es capaz de verlos y percibe la admiración de la mirada de los girasoles.

 

Pudiera parecer que el sol representa a los padres y madres y los hijos son los girasoles. A mi me gusta pensar los girasoles son los padres y los hijos los soles. Los padres que han encontrado su lugar como guías y avanzan con decisión en ese intenso camino de aprendizaje que es la maternidad y la paternidad, deciden conscientemente girar en la dirección del movimiento de sus hijos a los que nunca pierden de vista aunque con los años no puedan alcanzarlos. Viven del impulso de vida de la luz que emana de sus hijos, del orgullo por sus triunfos y del dolor por su dolor, aunque saben que también necesitan de los nutrientes que reciben de otras fuentes, como el girasol lo hace del aire, la tierra, la lluvia. Pueden parecer rectos a ojos ajenos, pero ellos saben que se esfuerzan por ser sólidos y cultivar su fortaleza interior. Y como en los girasoles, parece que la flor grande y llamativa vence el tallo, pero en realidad lo que tratan es de moldearse con humildad en su tarea como padres porque, como en el campo, no siempre la lluvia es suave, ni el viento dulce, ni la tierra húmeda y hay días en que el sol no se hace hueco entre las nubes. Y en su girar, y por ello giran, quieren asegurarse de que sus hijos se reconocen en sus miradas. Los padres y madres girasoles admiran a sus hijos para que ellos aprendan a admirarse a sí mismos.
En el lenguaje de las flores el girasol significa fidelidad en el amor y admiración. El girasol representa el amor y la amistad incondicional. Así es para mí el amor de padres a hijos: fiel e incondicional.

Category
Cuentos, Cuentos de padres a padres